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Universidad de Barcelona destaca la transformación del Ecuador en el actual Gobierno

Barcelona (España).- El Honoris Causa es un título honorífico que da una universidad a personas eminentes. Esta designación se otorga principalmente a personajes que han destacado en ciertos ámbitos profesionales y han contribuido a la ciencia, a la política, la economía y otras actividades académicas.

 

La Universidad de Barcelona, a través del catedrático de Teoría Económica, Joan Togores, hizo una lectura de varias razones por las que el Presidente del Ecuador, Rafael Correa -a juicio de la Universidad- cumple estos requisitos para merecer uno de los más altos honores que la cátedra ofrece.

En toda universidad de prestigio  existe una selecta lista compuesta por científicos, investigadores, pensadores o artistas de prestigio distinguidos con el doctorado «Honoris Causa», algo que constituye, probablemente, uno de los mejores escaparates de su potencial académico y de investigación. Hoy,  el nombre de Rafael Correa ingresa a esta lista en dicha casa educativa.

Y es que, pese a las lecturas interesadas de la oposición política ecuatoriana, la comunidad internacional ha reconocido la gestión del Mandatario Rafael Correa mediante varias aristas. Esto ha supuesto tomar en cuenta las transformaciones que hoy vive el país, liderado precisamente por Correa.

En su discurso previo a la entrega del galardón académico, se destacó la noción de deuda social, la disminución de la desigualdad social, mejoramiento en salud, educación y una nueva concepción de convivencia en relación con el “Buen vivir”. En este sentido, el catedrático aseguró -citando a Fewerbach- “no se trata solo de interpretar el mundo, sino además de cambiarlo”.

Destacó el Plan del Buen Vivir, matriz de desarrollo nacional, la contribución a una alternativa al pensamiento único y las teorías constructivas y de progreso que merecen ser exploradas.

“En resumen, el Doctor Correa contribuye de forma muy destacada tanto a un análisis económico, como a unas políticas económicas realmente al servicio del conjunto de la sociedad”, dijo el profesor Togores.

Después vino la concesión, en el ceremonioso ritual de investidura, de distintos objetos relacionados con la universidad clásica que encierra toda una exaltación de la docencia y la sabiduría.

Como a un caballero de la enseñanza, al Doctorando se le impone, de modo sucesivo  el birrete, el anillo, el libro, y los guantes. Todos símbolos de sabiduría y conocimiento. /SD El Ciudadano