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Texaco (Chevron) se vanagloriaba de su influencia en gobiernos pasados (Presentación)

Rumiñahui (Pichincha).- Un documento interno de Texaco, hoy Chevron, demuestra su infiltración en gobiernos en la década de los ochentas. Ese documento se hizo público en el Enlace Ciudadano del Presidente de la República, Rafael Correa.

Ese memorando señala textualmente: “ las relaciones de Texaco con el gobierno ecuatoriano y la compañía estatal CEPE (que luego se convirtió en Petroecuador) han mejorado considerablemente durante la segunda mitad del año 1981 y los primeros siete meses de 1982”.

El tiempo al que hace referencia la empresa fue en la llegada al poder de Osvaldo Hurtado, luego de la trágica muerte del Presidente, Jaime Roldós, ocurrida en mayo de 1981. Es decir, según la empresa petrolera estadounidense sus relaciones con el Gobierno fueron mejores con Hurtado. Hoy él funge como uno de los máximos representantes de Cauce Democrático, un grupo de oposición al Gobierno, como se informa en su página: www.caucedemocratico.com.

Pero el comunicado de Texaco da más detalles de esa influencia en los antiguos gobiernos. En otra cita sostiene “Vamos a instruir a los nuevos ministros acerca de la situación económica de Texaco y continuar usando nuestras influencias en las altas esferas del gobierno, con el fin de alcanzar los beneficios necesarios. Esperamos ser razonablemente exitosos”.

En la década de los sesenta del siglo pasado, la poderosa petrolera estadounidense Texaco (hoy Chevron) empezó sus operaciones en la Amazonía ecuatoriana. Su presencia estaba en cinco millones de hectáreas del nororiente amazónico, de lo que hoy son las provincias de Sucumbíos y de Orellana. Luego de dos décadas de operaciones, los indígenas y colonos de esas provincias denunciaron a la petrolera por dejar una devastación en sus tierras. Ellos aseguran derramaron más de 16,8 millones de galones de petróleo en el ecosistema. Más de 18,5 mil millones de galones de aguas tóxicas (agua de formación) fueron arrojados a los suelos y aguas y 235 mil millones de pies cúbicos de gas quemados al aire.

Los demandantes ganaron el juicio a Chevron, quien debe pagar la indemnización de 19 mil millones de dólares. Sin embargo, la poderosa empresa multinacional se niega a cumplir con esa resolución y emprendió una campaña para desprestigiar al Ecuador, al Gobierno, al Presidente Rafael Correa y a la Justicia nacional.

En esa campaña Chevron no ha medido gastos ni intentar hacer daño al país. Por ejemplo, el Primer Mandatario aseguró que Chevron no tiene ninguna evidencia de que el Gobierno haya intervenido en el juicio que le plantaron los indígenas y colonos amazónicos. Pero que la compañía quiere hacer creer que una reunión con los grupos afectados es una evidencia.

Sin embargo, Chevron no ha dicho sus influencias con antiguos gobiernos nacionales. Las pruebas son contundentes como la carta de la propia empresa y las reuniones mantenidas con altos funcionarios durante los gobiernos de Gustavo Noboa, Lucio Gutiérrez, Alfredo Palacio, entre otros.

“Como no van a estar molestos con la Revolución Ciudadana donde no hay opción a estas sinvergüencerías e influencias”, remarcó el Presidente Correa. CIT / El Ciudadano

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