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Rafael Correa: un Presidente digno, una izquierda digna

(elMercuriodigital.es).- “¿Quién manda en una sociedad, los seres humanos o el capital financiero?”. Por fin desde España un Presidente de Gobierno lanza la pregunta clave en estos momentos. Como se pueden imaginar la reflexión no surge del presidente español, ni del líder de la “no” oposición, ni de ningún presidente europeo, banquero, o tecnócrata de esos que reciben con todos lo honores en la Zarzuela o la Moncloa, sino de un Presidente digno y respetable, el Presidente ecuatoriano Rafael Correa. Ha sido muy gratificante escuchar al Presidente Correa desmontar con argumentos toda la enorme estafa construida en torno al mal llamado problema de la deuda (Ecuador se negó a pagar la deuda ilegítima), a los mercados financieros, los medios de comunicación, o la democracia. Les aconsejo que escuchen la entrevista porque así entenderán por qué los gobiernos de izquierdas latinoamericanos, verdaderamente de izquierdas, son insultados, vejados, manipulados, y censurados en los grandes medios de comunicación en España. Correa no perdió el tono diplomático debido al contexto de su visita, pero habló claro y alto.

Destaco de las declaraciones del Presidente ecuatoriano una idea que considero imprescindible difundir, porque creo que muchos ciudadanos todavía no se han enterado. Me refiero a una idea que desmonta esta falacia que difunde la derecha neoliberal política, económica, y mediática que asume que esto que nos está ocurriendo en España y en Europa es un problema de la “economía”, y que no tiene nada que ver con la política, ni con derechas o izquierdas, ni con las relaciones de poder en la sociedad. Esta idea es falsa, como el Presidente ecuatoriano, Doctor en Economía, se encargó de señalar: “Esto no es lo técnico, no es una ley natural ineludible, esto no es otra cosa que la supremacía del capital sobre los seres humanos”; “La economía debe buscar el bienestar humano, de los individuos y de las sociedades, y no que estén contentos los banqueros”, sentenció Correa.

Los gobiernos a través de las leyes – como ha hecho Correa en Ecuador – tienen el poder para cambiar las cosas, y si no lo hacen es por falta de voluntad política y no por culpa de las “inexorables leyes de la naturaleza económica”. La economía la deben dirigir los ciudadanos a través de la política y de sus representantes políticos. En torno a estas ideas difundidas por el Presidente Correa debería girar todo el debate acerca de la “crisis” y su solución, su alternativa. Todo lo que sea salirse de esta línea es hacerle el juego al capital financiero y a sus medios de comunicación, y alargar nuestra agonía como sociedad.

Estos presidentes, como ha demostrado en esta entrevista Rafael Correa, hablan otro idioma distinto al que habla la Troika, los burócratas de la UE, los tecnócratas, y los dirigentes políticos españoles (incluidos muchos de la izquierda plural). Todos estos amantes de la democracia española hablan y actúan por y para los Bancos y las grandes corporaciones multinacionales. El Presidente Rafael Correa y el resto de los mandatarios de la izquierda Latinoamericana hablan y actúan por y para los ciudadanos. Aquí, en la “gran democracia” española, a eso lo llaman “populismo”; yo lo llamo respeto por los ciudadanos que los han elegido democráticamente.

Lo llamo democracia. Porque ¿a qué llamamos democracia, a unos presidentes que están cumpliendo sus programas electorales, reduciendo las desigualdades sociales y la pobreza, creando empleo, democratizando sus instituciones, recuperando sus soberanías, poniendo los recursos naturales y económicos de sus países al servicio de la sociedad, o llamamos democracia a lo que ocurre en España y en el sur de Europa, donde se colocan banqueros a dirigir los países sin pasar por las urnas, o donde los presidentes – como Zapatero y Rajoy – incumplen sus programas electorales y sucumben a las exigencias del capital financiero en contra de su propio Pueblo – cambiando incluso la “sacrosanta” Constitución – y que están empobreciendo y causando sufrimiento y muerte entre los ciudadanos sólo para enriquecer a la Banca y a la burguesía?.

Rechacemos y condenemos la tergiversación y manipulación que los medios de comunicación ejercen sobre los presidentes legítimos, democráticos, y realmente de izquierdas que gobiernan en buena parte de Latinoamérica. Esos países sufrieron las mismas políticas neoliberales que nos están imponiendo ahora en Europa organismos nada democráticos como el FMI. Cuando alcanzaron el poder de forma democrática, estos presidentes de izquierdas rompieron con esas políticas impuestas por la Banca y el gran capital financiero, y lejos de caer en el abismo, lejos de caer sobre ellos el apocalipsis económico, estos países comenzaron a crecer, a reducir la pobreza, el analfabetismo, la mortalidad, la desnutrición, las desigualdades sociales, a mejorar las condiciones laborales y a crear empleo, y a recuperar la soberanía popular. Los datos y la realidad están ahí para quien quiera verla. El resto puede seguir difamando y repitiendo las mentiras que se difunden desde los grandes medios de comunicación españoles.

La alternativa, la solución, la esperanza de la clase trabajadora y las clases populares no se encuentra dentro de este criminal sistema, sino fuera de la lógica capitalista de la Europa del Euro. Dentro de sus reglas del juego no hay solución posible para nosotros, los de abajo. Miremos con más humildad hacia esos países Latinoamericanos y aprendamos de su experiencia. Sólo cuando elijamos con inteligencia y valentía a un gobierno digno podremos salir de este agujero.