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Rafael Correa abogó por la integración regional para vencer al neocolonialismo

La Habana (Cuba).- El Presidente de Ecuador, Rafael Correa, desaprobó la existencia, en pleno Siglo XXI, de una praxis neocolonialista que amenaza la soberanía de América Latina y El Caribe.  Durante su discurso magistral en la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños,  el Primer Mandatario fustigó que en la región no hayan desaparecido las expresiones neocolonialistas, ni los odios en contra de la Patria Grande.

El imperio del capital, los monopolios privados de la comunicación, el rol intervencionista de las ONG, la inexistente universalidad del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, el favoritismo corporativo en los Tratados Bilaterales de Inversión y los pasivos ambientales dejados por Chevron en la Amazonía ecuatoriana, son para el Jefe de Estado algunas de las muestras más evidentes de la falta de soberanía que aún se evidencia en nuestros países.

Rafael Correa abogó por la unidad regional para vencer a “las armas de destrucción masiva de la verdad”, como llamó a la prensa mercantilista. Además pidió sabiduría para descubrir el rol intervencionista y anti soberanía de ciertas ONG que, bajo el pretexto del desarrollo, “han intentado imponer sus visiones” sociales.

Criticó que la sede de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) continúe en Washington, a pesar que Estados Unidos no ha ratificado el Pacto de San José. Y señaló que la inexistencia de universalidad en el Sistema Interamericano de DD.HH. ha posibilitado la inequidad jurídica entre los países adscritos a la Organización de Estados Americanos (OEA).

El Jefe de Estado señaló que el poder del capital expresa sus ataques en informes parcializados, como los del GAFI -que pretenden desprestigiar a los países progresistas con estudios falsos sobre lavado de activos-, o las campañas mediáticas que defienden a las transnacionales americanas.

También invitó a los representantes de los 33 países partes de la Celac a visitar Ecuador para que atestigüen la “Mano Sucia de Chevron”. La empresa multinacional contaminó la Amazonía en sus operaciones durante 1964 y 1990. Se calcula que los pasivos ambientales en la zona afectada superan a los incidentes de British Petroleum en el Golfo de México y Exxon Valdez en Alaska.

Finalmente honró la memoria de Néstor Kirchner y Hugo Chávez, y de los libertadores de América, en su primera independencia. Y fue despedido entre los aplausos de todos los asistentes a la Celac. DEO/El Ciudadano