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Presidente: “No hay peor contrarrevolución que una revolución mediocre”

Quito (Pichincha).- Al avizorar una restauración conservadora a nivel nacional y regional, el Presidente de la República, Rafael Correa, destacó la necesidad de afianzar la consistencia de este proceso político de izquierda con aspectos como la eficiencia y la excelencia. “No hay peor contrarrevolución que una revolución mediocre”, dijo.

Lo hizo en la ceremonia de inauguración de la Escuela de Formación Política del Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (Ciespal),  donde analizó que el aturdimiento en el que cayó la derecha tras el fracaso del neoliberalismo y la llegada de gobiernos progresistas en la región está siendo superado, y hoy la derecha está en un proceso de articulación.

“Todo esto es lo que tenemos que enfrentar, y ese adversario que ha sido vencido una y otra vez en forma democrática (…) ya aprendió de sus derrotas y se está articulando con esa estrategia de poder y con sus instrumentos como los medios de comunicación y representan desafíos a estos procesos progresistas”, puntualizó.

Y en este contexto, resaltó la necesidad de reforzar la consistencia del proyecto político frente a los intentos de debilitamiento de los procesos integracionistas como UNASUR y los signos de neocolonialismo plasmados en supuestas instancias de derechos humanos.

Sin embargo, el análisis del Presidente incluyó también a la izquierda radical que –según explicó- no permite cambiar absolutamente nada y se erige como la mejor aliada del status quo. “Esa izquierda infantil que pide imposibles para lograr nada y con eso legitimar los intentos de restauración”, acotó, manifestando que esta tendencia ha vivido solamente para oponerse sin entender lo que es gobernar.

Esta ala política no entiende,  por ejemplo, que Ecuador no ha buscado voluntariamente un acuerdo de comercio con la Unión Europea, sin embargo, de esto depende la renovación de las preferencias arancelarias con el país. De no renovarse, Ecuador perdería entre 200 y 400 millones de dólares anuales.

“Pero esto no se entiende, es como si hemos ido a negociar voluntariamente un acuerdo comercial que no permitiremos que sea de libre comercio”, explicó el jefe de Estado, quien también analizó el papel de esta izquierda en la no concreción de la Iniciativa Yasuní ITT que –como es de conocimiento público- no logró el apoyo internacional necesario para viabilizarse.

Recordó que Salvador Allende, el primer presidente socialista del mundo elegido en las urnas, decía que el cobre es el pan de Chile; Cuba tiene entre sus principales exportaciones el níquel a cielo abierto y la economía de Bolivia se basa en la minería y el gas. Todos han sido gobiernos de izquierda, sin embargo, la tendencia radical ecuatoriana ha tratado de oponerse ferozmente a la extracción de recursos naturales en el país, sin tomar en cuenta que estos recursos pueden ser una oportunidad para un desarrollo equitativo, soberano y digno, si son bien utilizados. /SD El Ciudadano