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Presidente Correa expuso en Yale cómo se erradicó la mediocridad académica en el Ecuador

New Haven (Connecticut).- Intervenir en el sistema de educación superior del Ecuador ha sido una de las prioridades del Gobierno Nacional. En su conferencia en la Universidad de Yale, el Presidente Rafael Correa, expuso que para lograr la eficiencia en la educación se tuvo que ejecutar el cierre de 14 instituciones que no merecían llamarse universidades.

Con el propósito de defender los derechos de los estudiantes que se habían matriculado en esas universidades, el Gobierno elaboró un plan de contingencia para corregir una de las estafas que el país había experimentado. Más de 40 mil estudiantes se habían inscritos en estas malas universidades y fueron rescatados por el Estado.

Asimismo, el Jefe de Estado indicó que en los últimos años se cerraron 44 programas de extensión universitaria de 86 que existían. Estas extensiones eran campus universitarios que funcionaban a grandes distancias de la sede.

Antes del actual Gobierno, por motivos políticos y electoreros, las universidades públicas habrían campus de estudio en otros lugares para supuestamente descentralizar la educación. “Esto fue un desastre”, dijo el Primer Mandatario. Y agregó que a los pobres les daban universidades de tercera clase por favores políticos y el resultado fue que la discriminación se exacerbó.

Una de las respuestas ante la estafa académica ha sido ofertar becas, potenciar las universidades y proponer carreras técnicas y tecnológicas de alto nivel.

Esto para sintonizar el cambio de la matriz productiva que propone Ecuador, un país que necesita potenciar su economía. El Presidente Correa expuso que en el caso de Alemania hasta el 60% de la población estudia carreras técnicas. “Los europeos han probado que no toda la población estudiantil necesita estudiar en las universidades”, afirmó.

El Mandatario dijo que es fundamental tener una fuerza laborar altamente calificada y técnicamente capacitada. “Estamos invirtiendo más de $300 millones para fortalecer y construir decenas de institutos técnicos”, expresó Rafael Correa. Y añadió que estos institutos deben estar articulados de forma estratégica con el sector productivo.

“Ecuador tuvo la voluntad política de cerrar las universidades deficientes, afrontando el costo del plan de contingencia y el costo político”, expuso el Presidente y manifestó que estas reformas ha generado buenos resultados.

Entre el 2009 y 2013, el número de profesores con doctorado se ha duplicado. Ahora hay más docentes (a tiempo completo) en universidades privadas, en donde no existían ni tampoco tenían comunidades académicas ni científicas.

“Antes en Ecuador todos y nadie eran profesores universitarios”, dijo Rafael Correa y manifestó que había profesores que dictaban clases a la par de sus otras actividades. El salario de los docentes creció en un 90% para tener profesores a tiempo completo.

El argumento de que no había fondos para estas mejoras, no se puede sostener. Muchas universidades hicieron inversiones costosas para mantenerse y mejorar su infraestructura. Antes del Gobierno de Rafael Correa, se asignaban fondos baratos a las universidades. Ahora para la asignación de fondos estatales a las universidades, se considera su programa académico y su calidad.

El Mandatario expuso que en los últimos años se mejoraron los salarios de los profesores universitarios. “Ahora se reciben los salarios más competitivos de la región”, dijo. Y destacó que Ecuador ha crecido en los últimos años y se ha evitado la fuga de cerebros.

Además, en la conferencia se recordó que el Programa Prometeo (un programa de becas estatales que permite la contratación de académicos internacionales para trabajar en universidades ecuatorianas) ha elevado el nivel de la educación superior. SAU/El Ciudadano