Saltar al contenido principal

Plan del Buen Vivir fomentará la producción privada

La Senplades plantea una inversión pública de $ 47.000 millones para el período 2013-2017, con ejes que incluyen la erradicación de la pobreza, equidad y eficiencia.

Quito (Pichincha).- El Plan del Buen Vivir se concentrará en los próximos cuatro años en el cambio de la matriz productiva, por lo cual se apoyará a grandes, medianos y pequeños productores, según Fander Falconí, titular de la  Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo (Senplades).

Falconí indicó que el proyecto no solo une el área pública sino también que procura impulsar la producción privada. Para el titular de la Senplades, las metas que se han propuesto son ambiciosas pero se las puede ejecutar. Según la propuesta, se necesitarán  47.000 millones de dólares en  los próximos cuatro años.

El Plan del Buen Vivir es una hoja de ruta del Gobierno para el período 2013-2017. En la construcción de este proyecto también participó la ciudadanía, que entregó sus observaciones a la Senplades. “El plan tiene un conjunto de elementos que pretende profundizar el cambio en Ecuador, es decir, partiendo de ahí hay elementos en común, una coherencia programática con lo que se hizo en el primer programa de Gobierno del año 2006”, dijo Falconí.

Añadió que evidentemente hay una línea de continuidad y coherencia política, no obstante el nuevo plan propone también un conjunto de rupturas y profundización de los ejes de cambio. “Estos están asociados con ir hacia una erradicación de la pobreza con el cambio de la matriz productiva, que es lograr otra forma de producir, consumir. En una economía que tiene un conjunto de vulnerabilidades que son fundamentalmente dadas por su sector externo, concretamente por su balanza de pagos y en particular por su balanza comercial”, subrayó el funcionario.

Falconí destacó que “en ese sentido nosotros tenemos que lograr un desarrollo propio, una diversificación de las exportaciones, la sustitución inteligente de las importaciones, un desarrollo y consolidación de una industria básica que nos permita sostener la acumulación dinámica del capital”.

Similar criterio comparte  el ministro de Industrias y Productividad, Ramiro González, quien manifestó que en  los próximos cuatro años el Gobierno tiene un firme objetivo: elevar la exportación de productos nacionales con valor agregado, minorar las importaciones y, en consecuencia, mejorar las compras públicas para beneficiar a las empresas ecuatorianas.

González aseguró que con este trabajo se pretende un equilibrio en la balanza comercial para que se elimine un problema histórico y estructural del país.

La inversión que se realiza en compras públicas pretende que la mayoría sea para las adquisiciones nacionales. Esta bordea los 10.000 millones de dólares. “Para eso hay que ayudar a que se generen microempresas de partes y piezas, de cosas que estamos importando en este momento”, acotó el ministro.

Para Renato Carló, presidente de la Cámara de la Pequeña Industria de Guayaquil y de la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos Ecuatorianos (ALFE), es positivo que el Gobierno trabaje junto con el sector privado para el cambio de la matriz productiva. “Ya no se puede confiar de los recursos petroleros no renovables, sino de ser aliado de la empresa privada. Lo que el Gobierno actualmente tiene proyectado es lo mejor que le va a suceder al país”, consideró el empresario.

Enfatizó que la sustitución de importaciones será uno de los principales puntales y fortalecerá el aparato productivo local. “A través de las compras públicas, el Estado ahorró 256 millones de dólares en medicinas el año pasado”. /El Telégrafo