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Los hermanos Castro mostraron su aprecio por el Presidente Correa

La Habana (Cuba).- Dos horas duró el encuentro entre el Presidente de la República, Rafael Correa, y el líder de la revolución cubana, Fidel Castro. El encuentro no estaba en la agenda oficial, pero en la tarde se empezó hablar de la posible reunión.

El Mandatario llegó a las 17:30, al aeropuerto José Martí de la capital de la isla. En la mañana, había visitado las obras y ayuda social que realiza el Gobierno ecuatoriano en Santiago de Cuba, una de las provincias de la nación caribeña.

A su llegada a La Habana la comitiva lo espero en la pista de aeropuerto y lo subió a un vehículo. En la delegación lo acompañaba el canciller, Ricardo Patiño y otros dos de sus funcionarios más cercanos. La caravana recorrió las calles y autopistas de La Habana, hasta llegar a la residencia de Fidel Castro.

Su conversación fue personal y no tuvo acceso la prensa. Más tarde, el Presidente Correa contó a los periodistas nacionales y extranjeros que recibió una cordial invitación que le hiciera Fidel Castro, al enterarse de su visita al país. Dijo que el encuentro estaba previsto que sea solo un momento, pero que se extendió un par de horas. El Jefe de Estado también recordó que el líder cubano es parte de la historia de América Latina y del Mundo, por eso es un honor charlas con el líder del pueblo cubano.

Por eso agradeció el gesto que tuviera Fidel y también su hermano Raúl, quien actualmente está al frente del destino del gobierno de la isla. La cita entre el Presidente Correa y Raúl Castro se cumplió en el histórico Palacio de Gobierno, ubicado en un extremo de la Plaza de la Revolución, otros de los referentes de la nación caribeña y donde se encuentran grabados los rostros de Ernesto “Che” Guevara y Camilo Cienfuegos.

Una guardia de soldados hizo una calle de honor para recibir al Mandatario ecuatoriano. Ellos lo recibieron con honores de Jefe de Estado. En el interior del Palacio lo espera Raúl Castro, quien había organizado una cena en su honor. LA comida y conversación duró un poco más de una hora. El Mandatario ecuatoriano debía retornar a Quito y le esperaba un viaje de casi cuatro horas.

A su despedida al aeropuerto lo acompañó Raúl Castro. Lo despidió con un sentido abrazo. La fraternidad entre los mandatarios era evidente. Por eso, antes de partir de retorno a Ecuador el Presidente Correa agradeció por el aprecio brindado por los hermanos Castro en su corta, pero satisfactoria visita a Cuba. CIT / El Ciudadano