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La vía Guaranda-Balsapamba, otra carretera de primer orden

Balsapamba (Bolívar).- El turismo y el comercio son los más beneficiados con la nueva carretera Guaranda-Balsapamba. Esta vía, de 74,2 kilómetros, une la cordillera con la costa ecuatoriana y a su paso se encuentran los cantones de San Miguel, Chimbo, San Pablo, entre otros.

Esta zona tiene el potencial para convertirse en un motor de desarrollo del centro del país. Desde Guaranda hasta Guayaquil hay 240 kilómetros de distancia, es decir unas tres horas y media de recorrido. Una distancia tan corta que impulsará la llegada de visitantes y el intercambio comercial.

Pero a pesar de su importancia, esta zona permaneció en el olvido. La carretera Guaranda-Balsapamba era lastrada y con enormes cráteres. Según el relato de René, un conductor, era un verdadero paisaje lunar abandonado por décadas. Los conductores debían arriesgarse a tomar esa vía y sufrir posibles daños y en invierno quedar atrapados en un lodasal. Los tiempos de recorridos eran mucho más largos. Desde Guaranda hasta Balsapamba se demoraban unas cinco horas y otras tres si querían llegar al Puerto Principal.

Hoy esta vía es una alfombra de asfalto, con señalización horizonal y vertical, que advierte a los conductores de las curvas, de las zonas pobladas o los sectores con neblina, especialmente en las estribaciones de la cordillera.

Esta importante carretera fue rehabilitada integralmente por el Ministerio de Transporte y Obras Públicas, con una inversión superior a los 26 millones de dólares. El trabajo estuvo a cargo del Cuerpo de Ingenieros del Ejército.

Esta mañana, el Presidente de la República, Rafael Correa, recorrerá e inaugurará oficialmente esta arteria vial. Los habitantes de los cantones bolivarenses se despertaron temprano para esperar al Jefe de Estado. El parque central de la parroquia de Balsapamba estaba adornado con banderas verdes y afiches que recordaban la importante obra que ya está cambiando su vida.

Zoila Saltos vive hace 25 años en esta zona subtropical de Bolívar. Ella tiene una tienda de abarrotes y asegura que con esta nueva carretera las ventas mejorarán y podrán atraer a más visitantes si se impulsan proyectos turísticos especialmente cerca del río Cristal.

Lo mismo piensa Henry Bravo, un joven que ha sido testigo del cambio que vive esta zona del país, olvidada antes de la llegada de la Revolución Ciudadana. Él cree que estos días son mejores para todos los habitantes de Balsampana, no solo por la expedita carretera que les une a Guaranda y a Guayaquil, sino porque han recibido vivienda, salud, infocentros con modernas computadoras y otros servicios por parte del Gobierno. El agradecimiento de los pobladores de esta hermosa zona del país es evidente. Esta mañana hay fiesta, música, sonrisas, aplausos y sobretodo existe la esperanza de un futuro mejor para todos. CIT /El Ciudadano