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El tren da una nueva vida a las pequeñas ciudades del país

Quito (Pichincha).- El tren revivió a poblaciones que durante décadas quedaron abandonadas. Hoy, sus ciudadanos dejaron de migrar porque tienen más fuentes de ingreso por el comercio y el turismo.

Durante el Enlace Ciudadano, el Presidente Rafael Correa, habló sobre las ventajas del ferrocarril, a propósito de la inauguración de las estaciones de Naranjito y Milagro, que son parte de “La ruta de la dulzura” (Guyaquil-Durán-Bucay).

El tren, antes descuidado hizo que varias poblaciones de la Sierra, como Huigra y Tolte murieran. Asimismo, afectó a ciudades como Bucay que crecieron gracias al comercio que venía con los viajeros del tren. De acuerdo con el Primer Mandatario, la gente tuvo que migrar y ahora con el tren ya recuperado, ha vuelto, muchos de ellos venden sus artesanías y otros se han convertido en guías para extranjeros, al saber otros idiomas.

La estación de tren de Naranjito ya se encuentra rehabilitada, cuenta con infocentros, cafetería, sala de reuniones y un museo. La estación, originaria del año 1920, luego de casi un siglo ya se encuentra recuperada para uso de todos los ecuatorianos.

En Milagro, la estación también se recuperó, con la colaboración de Denisse Roble, Alcaldesa de Milagro, se reubicó a 1000 comerciantes y recuperó el entorno de la estación ferroviaria.

Ambas ciudades tienen una larga tradición ferroviaria, antes éstas eran las únicas vías de comunicación.

Según Jorge Carrera, Gerente General de Ferrocarriles del Ecuador, ya se están incorporando en el área de gastronomía en el café del tren la Asociación colores y Sabores, la asociación las Delicias Naranjileñas y la Asociación Procultura, que trabaja para tener una agenda cultural tanto en Milagro como en Naranjito.

En Naranjito y Milagro cientos de personas reactivaron sus actividades comerciales que durante años se perdieron por el inoperatividad del ferrocarril. Ahora los pobladores de las comunidades originarias de estos cantones regresaron de las grandes ciudades a donde migraron por mejorar sus condiciones de vida. BT / El Ciudadano