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El Puente Santay, una obra que une a los guayasenses y genera turismo

Guayaquil (Guayas).- El puente basculante Santay es el primer acceso peatonal y ciclo vía con el que cuenta la isla Santay y Guayaquil. Tecnología de punta se ha instalado sobre el río Guayas para que estas dos poblaciones tengan una comunicación directa y por primera vez, ya no sea por el agua.

El Puente Santay, en el tramo Guayaquil –Santay inicia en la calle El Oro de la urbe porteña, consta de una serie de pilotes y cerchas metálicas expuestas y su sección basculante o móvil para permitir el paso de los barcos sin ningún inconveniente. Consta de 4,50 metros de ancho con contrapiso de hormigón y barandas de acero galvanizado y acero inoxidable en descansos ubicados cada 80 metros, cubiertos con lonas.

Esta obra responde al compromiso del Gobierno nacional, de satisfacer las necesidades de todos los ecuatorianos y entregar el Buen Vivir a sus mandantes. Ahora los habitantes de la isla podrán llegar con mayor agilidad a la capital del Guayas y no como en tiempos atrás que era solo por botes o canoas.

Turismo

Uno de los principales atractivos del puente, más allá de la vista que invita a quedarse en cualquiera de sus ocho miradores, es sin duda la posibilidad de recorrer la Isla Santay por sus 23,17 kilómetros de caminerías, que entre elevadas y sobre superficie, ofrecen al visitante un recorrido cómodo y agradable en medio de la vegetación.

La construcción de este puente proporciona varios beneficios a la ciudad de Guayaquil, siendo uno de los principales el fomento del turismo y dinamización de la economía para los habitantes de la Ecoaldea.

Los senderos dentro de la isla Santay integran un circuito de 14,5 kilómetros de recorrido. El tramo 1 de los senderos son caminerías elevadas. Corresponde una longitud de 5.407,60 metros lineales, su estructura consta de pilotes pre barrenados, cabezales de hormigón armado y módulos de aluminio.EFC/El Ciudadano.