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El florecimiento de los guayacanes está en su esplendor

 

Cazaderos (Loja).- En la parroquia Cazaderos (provincia de Loja) se vive, una vez al año, la transformación de la naturaleza. Entre la última semana de enero y primeros días de febrero cientos de turistas nacionales y extranjeros pueden observar el florecimiento de los guayacanes, árboles nativos de la zona.

Estos bosques cambian mágicamente el paisaje de la zona, pues la naturaleza, donde predomina el color café (es un bosque seco), se convierte en un lienzo amarillo. Esto  indica que los guayacanes, árboles que miden hasta 15 metros de altura, han florecido y que este bosque cobra vida casi como si fuese un milagro.

Desde los primeros días de enero, a la parroquia de Cazaderos, donde su Bosque Seco, se viste de amarillo. Han llegado turistas de distintas ciudades del país y de diferentes partes del mundo como: España, Alemania, Estados Unidos, Rusia, etc.

Ronny Hidalgo, presidente de la Junta Parroquial de Cazaderos, dice que hasta esta semana 4 000 personas han visitado el lugar lo que ha generado un ingreso económico para las familias de la parroquia. Cuenta, emocionado, que las casas de la parroquia se han convertido en lugares de alojamiento para los visitantes y les brindan todas las comodidades y servicios.

Luis Camacho, vecino del centro parroquial de Cazaderos, aprovecha la visita de los turistas  y ofrece sus caballos a los ecuatorianos y extranjeros, para que recorran  parte del Bosque Seco, que tiene  40 000 hectáreas de extensión. Otra opción para hospedarse son las carpas que prestan los militares del cantón Célica. El sargento Luis Carrillo indicó que cuentan con 150 colchones y carpas, para que pasen la noche y que también se encargan de suministrar agua.

Graciela Salazar y Edith Peñaherrera, oriundas de Latacunga,  pasaron la noche en las carpas. Las mujeres cuentan que llegaron, por primera vez, a contemplar el florecimiento de los guayacanes. No dejaban de agradecer a Dios por permitirles admirar este  evento natural, al cual lo describieron como  mágico.

A 20 minutos de la parroquia Cazaderos, se encuentra Mangahurco. Allí la presencia de las lluvias es  leve, situación que ha hecho que se retrase el florecimiento de los guayacanes. Según el Presidente de la Junta Parroquial de Mangahurco, Osmán Romero, para este fin de semana se prevé la floración de estos árboles,

Romero dijo, que hace dos años empezaron con el Ministerio de Turismo un proceso de capacitación con 85 familias de la parroquia, para que atiendan de forma eficiente al turista. Alrededor del parque central de Mangahurco en los patios de las casas se han instalado carpas para ofrecer comida a los visitantes, entre las especialidades está gallina criolla, chivo al hueco y chancho.

El florecimiento de los guayacanes está en su esplendor y la vida renace en este Bosque al igual que en estas comunidades del sur del país. Para los turistas, observar el florecimiento es mágico, para otros, es un milagro.  / ML/ El Ciudadano​