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El financiamiento e igualdad en relatorías de la CIDH, claves para los DD.HH.

Quito (Pichincha).- La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) vive en una paradoja. Por un lado lucha por la equidad y respeto de los derechos fundamentales en el continente, pero por otro sus relatorías no son tratadas con igualdad.

Los países del continente buscan terminar con esta inequidad. En una entrevista con El Ciudadano TV, el canciller Ricardo Patiño, aclaró cuál es la intención de mejorar el financiamiento de la CIDH, propuesta apoyada, por lo pronto, por 18 países de 34 miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA).

El error en el financiamiento de la CIDH originó una convivencia desigualdad entre sus relatorías, que son los equipos técnicos que velan por el cumplimiento de los compromisos de los Estados sobre DD.HH.. Actualmente, la Relatoría de la Libertad de Expresión se lleva casi todo el pastel de los recursos que llegan a la Comisión.

Esta Relatoría, explicó el Ministro de Relaciones Exteriores, alcanza un presupuesto anual de un millón de dólares; mientras que el resto de relatorías como la de mujeres, niños o de migrantes viven en inanición, con presupuestos que no superan los 100 000 dólares. Es decir, 10 veces menos de lo que recibe el equipo de la Libertad de Expresión.

Esta inequidad viene porque la Relatoría de la Libertad de Expresión recibe contribuciones directas de países fuera del Pacto de San José (instrumento legal que da vida al Sistema Interamericano de DD.HH.), de organizaciones no gubernamentales y de medios de comunicación.

Por eso, 18 naciones, que se reunieron en Guayaquil, decidieron terminar con esa desigualdad y promover que el financiamiento de la CIDH salga de todos los países que conforman ese organismo. Y para eso no se necesita un gran desprendimiento, pues el presupuesto para la Comisión llega a los 15 millones anuales.

Pero la decisión de los 18 países prendió las alertad de las empresas de comunicación del continente. Hoy, el Grupo de Diarios de América emitió un editorial para decir que “los intentos por recortar las facultades de la RLE (Relatoría de la Libertad de Expresión), naturalmente, parten de los gobiernos más restrictivos de la libertad de expresión y, en consecuencia, los más criticados en sus informes. En particular, Venezuela, Ecuador y Bolivia han sido elocuentes en esta cruzada”.

No obstante, en Guayaquil se reunieron representantes de Ecuador, Brasil, México, Venezuela, Chile, Colombia, Bolivia, Perú, Costa Rica, El Salvador, Haití, Uruguay, Paraguay, Honduras, República Dominicana,  Guatemala, entre otros. En total, 18 que forman un bloque mayoritario en la mesa de la OEA.

El Grupo de Diarios de América también reconoce que un recorte de los recursos externos que llegan a la CIDH afectarán a la Relatoría de la Libertad de Expresión. Pero, no dice que la intención no es afectar a dicho equipo, sino que todas las relatorías reciban el mismo presupuesto.

Además, la reunión de Guayaquil no dejó de lado la entrega de recursos de países externos al pacto de San José o de ONGs, lo que hace es proponer que ese dinero llegue sin direccionamiento. Es decir, vayan a un fondo común para que todas las relatorías se beneficien.

El Gobierno ecuatoriano, como lo precisó esta semana el subsecretario de la Secretaría Nacional de Comunicación de la Presidencia, Patricio Barriga, en la CIDH, respeta todos los derechos fundamentales. Uno de ellos, el de la libertad de expresión como una potestad individual e intransferible y el de las empresas para emitir información.

Sin embargo, es necesario que en el continente se impulsen y defiendan todos los derechos por igual, porque los niños, adolescentes, mujeres, personas privadas de libertad, migrantes, trabajadores necesitan la misma atención del Sistema Interamericano de DD.HH. CIT / El Ciudadano