Saltar al contenido principal

LA PAZ QUE VIVE AMÉRICA LATINA, PERMITIRÁ LA TRANSFORMACIÓN DE LAS FF.AA. DE ECUADOR

Guayaquil (Guayas).- En la conmemoración del septuagésimo segundo aniversario del Combate de Jambelí, el Presidente Rafael Correa señaló que ha llegado el momento de la unidad, integración y amistad latinoamericana: “Se viven condiciones de paz en la región, que no necesitan el uso de la fuerza disuasiva”.
En el Día Clásico de la Armada del Ecuador, el Mandatario recordó que en la actualidad, el país tiene determinados sus límites marítimos y terrestres, logro que evita inconvenientes entre naciones por las inconsistencias en delimitación territorial.

“Superados seculares conflictos con nuestros vecinos es necesaria una transformación y adaptación institucional de nuestras Fuerzas Armadas”, indicó el Presidente, quien recordó que a pesar de los pocos recursos que recibía, se prepararon bien para la guerra. Sin embargo -advirtió- ahora hay que prepararse para la paz.

El Mandatario destacó también la participación de la Armada Nacional en la adhesión del país a la Convención del Mar (Convemar), lo que aseguró permitirá el acceso a diversidad de recursos frente a las costas ecuatorianas.

Durante su alocución, el Presidente Correa enfatizó que las Fuerzas Armadas estuvieron abandonadas, pero en la actualidad eso cambió. De hecho, ahora se realizan esfuerzos para que los soldados vivan en condiciones de dignidad.

Así también, pidió que se revise el sistema de conscripción -que busca tener reservas para cuando se requiera-, ya que lo considera altamente ineficiente. Por tal motivo, sugirió que en lugar de formar a los jóvenes durante un año, se haga por periodos más cortos, de dos o tres meses.

Finalmente, el Jefe de Estado precisó que el país ha recobrado su soberanía, no sólo en el manejo de los recursos naturales, sino en todos los aspectos.

“No vamos a permitir injerencia alguna en nuestros asuntos, nuestra soberanía no es negociable, Ecuador ya no está en venta, nuestra democracia no acepta tutores extranjeros, tampoco la hipocresía de un orden mundial no sólo injusto, sino inmoral”, puntualizó.

“No hay mejor defensa que el desarrollo y el imperativo moral de nuestra América es derrotar a la pobreza”, culminó el Presidente de la República. LIE/El Ciudadano